Fiestas del placer: la orgía


Es una de las prácticas sexuales más extremas que existen (sin llegar a ser causa de desequilibrio mental claro), es la conocida orgía. Una pequeña fiesta donde un conjunto de desconocidos disfruta de un momento de placer intenso.

Lo primero para presentarte a una de estas fiestas es que decidas de antemano los límites que quieres poner a la situación. Si en algún momento te sientes incómodo o incómoda no dudes en parar en esta página web que te recomendamos y no hagas nunca algo que no quieras hacer. Se ha hecho tan popular esta actividad que hay locales que la ofertan, donde puedes participar o simplemente mirar.

¿Qué es?

Una fiesta del placer u orgía es nada más que un montón de gente que decide desnudarse y hacer el amor unos con otros en la misma habitación. Puedes estar desnudo totalmente o puedes interpretar un papel y disfrazarte de manera erótica.

En un principio no hay límites, por ello es importante que antes de empezar todo el mundo sepa a que ha ido y cuáles son los límites de cada uno, ya que así se evitarán sorpresas y enfados innecesarios.

Cómo poner el ambiente a 100

Intenta poner un ambiente apropiado para ello, así os dará menos vergüenza a todos. La luz hazla tenue, a poder ser cubre las lámparas con una tela roja, pon una música suave y sensual e incluso perfuma la casa. Puedes poner algo de comida erótica, como chocolate, nata, frambuesas, uvas, fresas y otros manjares para improvisar los momentos amorosos.

Decora toda la casa con velas aromáticas y almohadas si es posible para que así todos podáis hacerlo en cualquier sitio de la casa (eso sí, teniendo cuidado con las velas). Podéis completarlo dejando posturas de Kamasutra por toda la habitación, con la que tendréis ejemplos para poder usar mientras lo hacéis.

Cómo empezar la orgía

Para hacer una buena fiesta del placer y que no quede como algo sucio y sórdido, podéis comprar máscaras para poderos poner y hacer como si no os conocéis. Como si fuera una fiesta de disfraces.

Organizar unos juegos para calentar motores, así evitareis estar cortados. Que cada uno escriba en un papel su fantasía erótica o algo que le encante hacer durante el sexo. No pongáis nombres, así cada uno hará lo que le toque (siempre y cuando se sienta cómodo con la actividad). Repartirlos por toda la casa.

También podéis realizar concursos a ver quién es el más sexy bailando, haciendo striptease o ligando.