¿Cómo cuidar el corazón del colesterol?


En la actualidad existen dos posiciones enfrentadas entre los médicos y expertos respecto al colesterol. Unos sostienen que el colesterol alto es malo y puede causar infartos cardiaco o cerebral. Otros afirman que el colesterol no es tan malo como pretenden y no es el causante de los infartos, sino la deficiencia de la vitamina C y la inflamación.

En este artículo vamos a empezar a presentar los argumentos de la primera posición. En los siguientes artículos continuaremos, y también desplegaremos las razones de la segunda posición.

Causas y síntomas

Si sufres de estos síntomas, ¡CUIDADO!, puedes estar en riesgo de sufrir un infarto cardiaco o cerebral.

Dieta

Son múltiples las causas de esta enfermedad (colesterol alto), entre ellas una dieta abundante en grasas, carbohidratos, especias y azúcares que sobrecargan el hígado.

Antecedentes Familiares

Por otro lado, el tener antecedentes familiares con este mal es una de las causas principales y mayoritarias.

Estilo De Vida

También es primordial el estilo de vida de cada persona, pues surge cuando el paciente pasa por estados de depresión, preocupación, desvelos consecutivos, miedo y problemas emocionales como físicos.

Riesgo

El subir de peso no es solamente un riesgo de padecer de colesterol alto, pues uno de los órganos principales como el corazón corre peligro de intoxicarse, ahogarse y padecer un infarto que conduce la muerte. A menudo, las personas creen que el colesterol se encuentra solamente en los alimentos grasosos cuando no es así.

Con el paso del tiempo si no se cura, las arterias se hacen cada vez más estrechas y rígidas, conduciendo a una insuficiencia de riego al   corazón cuyos tejidos se van muriendo y así causar las anginas de pecho o infartos. Además, si esto ocurre en las arterias que alimentan al cerebro se puede provocar un infarto cerebral.

Recomendación

Se recomienda llevar un régimen de dieta equilibrada. Realizar un análisis de sangre para medir los niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa.

¿Cómo bajar de peso de manera saludable?


Todos los días te cuentan de una nueva dieta, una nueva bebida “quema grasa”, un libro nuevo para adelgazar o un nuevo método para perder peso sin pasar hambre. Hay en el mercado una cantidad enorme de dietas que prometen resultados inmediatos y que ponen en riesgo la salud. Adelgazar no tiene nada de mágico, es cuestión de equilibrio y de aprender a comer.

Bases científicas del adelgazamiento


Es muy sencillo: el peso se controla como una balanza, una balanza de energía. De un lado tienes la energía que entra, lo que comes, y del otro la energía que gastas, o sea tu actividad física. Si lo que comes es igual a lo que gastas, tu peso se mantiene estable. Si lo que comes es mayor a lo que gastas, entonces aumentas de peso. Y si gastas más de lo que comes, pierdes peso.

¿Por qué se sube de peso?


Cuando las calorías que comes, superan a las que gastas, lo que sobra se acumula en forma de grasa. No importa si el exceso de calorías viene de proteínas, grasas, hidratos de carbono o alcohol, todo lo que consumes por encima de lo que gastas, se acumula. Igualmente, si no gastas suficiente, o sea, eres poco activa o sedentaria, también ganas peso.

¿De dónde vienen las calorías?


Todos los alimentos y algunas bebidas aportan calorías. Los componentes concretos que son fuentes de energía son:

• Proteínas, que aportan 4 kcal/g
• Grasas, que aportan 9 kcal/g
• Hidratos de Carbono, que te dan 4 kcal/g
• Alcohol, que aporta 9 kcal/g.

Ningún otro componente de los alimentos aporta energía o calorías. Ni las vitaminas, ni los minerales ni el agua. Ahora que sabes esto, puedes ver dónde modificar tu dieta para tener un menor aporte calórico. Tu dieta diaria debe estar compuesta por 50 a 60% de hidratos de carbono, 15 a 20% de proteínas y entre 25 y 30% de grasas.

¿Qué hacer para tener una dieta saludable?


  • Aumenta el consumo de alimentos hipocalóricos como frutas, verduras, hortalizas y cereales que aportan vitaminas, minerales y fibra.
  • Modera el consumo de grasas, aceites, azúcares, bebidas alcohólicas y azucaradas.
  • Distribuye los alimentos en 4 o 5 comidas al día, para evitar largos periodos de ayuno. Suprimir comidas pone al cuerpo en situación de alarma, activándose los mecanismos de almacenamiento de grasa.
  • Aumenta la actividad física. Camina, sube escaleras, cualquier cosa que te mantenga en movimiento ayuda.
  • No te peses cada día pues muchos factores alteran el peso y puedes confundirte y llegar a la obsesión. Lo más razonable es pesarse cada 7 a 10 días.
  • Es preferible hacer modificaciones ligeras y mantenidas, que cambios exagerados en la dieta y la actividad física. Lo ideal es bajar entre 0,5 y 1 kg por semana.

Conseguir un peso estable es la mejor arma para sentirte bien y para prevenir enfermedades.

La felicidad es el camino, no el destino.


Debería empezar diciendo qué es la felicidad, más la felicidad no es algo determinado, único, universal; cada persona tiene un concepto y vivencia propios de la felicidad, y yo no podría decirte cuál es tu felicidad y menos si no la vives.

Sin embargo, lo que te voy a citar te va a ayudar bastante a vivirla: la felicidad no es un destino al que hay que llegar, la felicidad es el camino, un camino individual y personal por el que debemos caminar. Al menos existen 33 pasos, y en cada paso de los 33 que citaré experimentarás un pedacito de esa felicidad, y será más intenso cuanto más lo practicas.

No es suficiente con leerlo y practicarlo una vez, hay que practicarlo y practicarlo todos los días hasta que forme parte de tu ser, dicho de otra forma, hasta implantarlo en tu cerebro.


  1. Trata de vivir con alegría y de reír siempre que puedas; si no lo consigues, por lo menos trata de sonreír y verás cómo ese hábito se irá integrando a tu vida.
  2. Sé veraz, di siempre la verdad y vive en la verdad. Recuerda que Jesús dijo: “Solo la verdad os hará libres”.
  3. Siempre que puedas canta o recita poemas.
  4. Acuéstate antes de las 10 y levántate antes o con el amanecer. Esto te ayudará a conservar una buena salud y a mantenerte activo.
  5. Alégrate de los éxitos de los demás.
  6. Juega con tus mascotas. Si no las tienes, puedes darle de comer a las aves en algún parque.
  7. Ofrécele un regalo a alguna persona querida. Puede ser algo sencillo pero bello como una flor o quizás una carta donde digas cuanto la aprecias.
  8. Vive el presente. Recuerda que el pasado ya pasó y el futuro ya vendrá.
  9. Cuantas veces te sea posible, respira profundo frente al mar. Te sentirás unido a la naturaleza y revitalizado.
  10. Baila con tu música favorita.
  11. Date algunos gustos, pero jamás te excedas.
  12. Mantén buenas relaciones con todas las personas. Si no puedes hacerlo con alguien porque es conflictivo, simplemente aléjate.
  13. Disfruta mirando películas divertidas y evita las películas de terror, crímenes o violencia.
  14. Conserva siempre el buen humor hasta en las circunstancias desagradables.
  15. Recuerda los momentos felices y olvida los tristes.
  16. Ayuda a alguien que lo necesita, y si lo haces de manera anónima mucho mejor.
  17. Acéptate y muéstrate tal como eres.
  18. Agradece tus dones. Sé agradecido siempre.
  19. Labora en lo que más te gusta.
  20. Trata de conocer lugares nuevos.
  21. Brinda tu amistad de manera sincera e incondicional.
  22. Diviértete con tu familia.
  23. Contempla los atardeceres y aprovecha para meditar.
  24. Cultiva la virtud de la tolerancia, así evitarás muchos conflictos.
  25. Jamás hables mal de otras personas.
  26. Amate y valórate.
  27. Habla con dulzura aún en situaciones difíciles.
  28. Esfuérzate por alcanzar tus sueños.
  29. Nunca te compares con los demás, cada ser es único e importante en el universo.
  30. Sé justo y la vida será justa contigo.
  31. Acepta con valor las pruebas que te pone la vida y esfuérzate por salir fortalecido con esa experiencia.
  32. Evita juzgar a los demás y ellos no te juzgarán, y aunque lo hicieran, no te afectará.
  33. Perdona siempre.


Recuerda estos 33 pasos del camino de la felicidad.  El primero: “Trata de vivir con alegría y de reír siempre que puedas”, y el último: “Perdona siempre”.

La dieta y los alimentos en su punto


Una de las cosas a las que mayor importancia se le deben dar cuando queremos llevar una dieta, bien sea para bajar de peso o simplemente por comer de un modo más saludable, es al tipo de alimentos que consumimos, ya que de ello dependerá en gran medida que mejoremos nuestra salud y consumamos menos grasas saturadas.

Incluso entre alimentos del mismo tipo, la calidad de cada uno de ellos es sumamente importante, tanto que merece la pena dedicar unos minutos a la cesta de la compra para tomar la decisión acertada. La cantidad de vitaminas y minerales de un alimento en concreto nos puede ayudar a medio plazo a no necesitar suplementos alimenticios, algo que seguro que nos hará falta si nuestras comidas tienen carencias.

Vegetales recogidos en su punto


Tal vez el tipo de alimentos que mejor reflejan la importancia de saber elegir sean las frutas y verduras. Es cierto que hoy en día es muy fácil encontrar frutas de todo tipo en cualquier época del año, pero esto no quiere decir que estén en su momento y contengan la misma cantidad de nutrientes todos los días.

Lo mejor es conocer en cada época del año cuál es el producto o productos que están de temporada. De este modo es mucho más sencillo acertar y consumir vegetales recogidos en su punto óptimo y con este sencillo gesto mejorar nuestra ingesta de nutrientes.

La importancia de llevar una dieta saludable es cada vez mayor, sobre todo ahora que nuestro ritmo de vida parece no permitirnos pensar demasiado en comer bien y hacer ejercicio. Es por esto que a veces sufrimos déficit de vitaminas y exceso de grasa en nuestra alimentación. Tenemos que evitarlo a toda costa.